viernes, 24 de febrero de 2017

Siguen aumentando: 63 Prelados (28 Cardenales, 9 Arzobispos y 26 Obispos) apoyan las "dubia" sobre "Amoris laetitia" enviadas al Papa Francisco, defienden la Doctrina y Magisterio de la Iglesia y rechazan dar los sacramentos de la Penitencia y la Eucaristía a los adúlteros

En las dos entradas anteriores sobre este tema (ver aquí y aquí) ya había contabilizados 32 Prelados:
  • 15 de ellos son Cardenales, de los cuales:

    1 es el Cardenal Protodiácono.
    3 son Prefectos de Congregaciones.
  • 6 son Arzobispos.
  • 11 son Obispos.
A ellos hay que añadir a otros 31 Prelados más:
  • 13 de ellos son Cardenales, de los cuales:
1 es Cardenal-Arzobispo Primado.
9 son Arzobispos.
2 son Arzobispos eméritos.
5 son Presidentes de Conferencias Episcopales (1 de ellos honorífico).
1 es Presidente emérito de una Prefectura de la Santa Sede.
1 es Presidente emérito de una Academia Pontificia.
3 son ex Presidentes de Conferencias Episcopales.
  • 3 son Arzobispos.
  • 15 son Obispos.
Bajo estas líneas pongo la lista con las nuevas incorporaciones y, a continuación, la lista completa con los 63 Prelados:

S. E. R. Velasio Card. De Paolis, Presidente emérito de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede.
S. E. R. Moran Mor Baselios Card. Cleemis, Arzobispo Mayor de Trivandrum, Catholicós de la Iglesia católica siro-malankar y Presidente de la Conferencia Episcopal de la India.
S. E. R. Dominik Jaroslav Card. Duka, O.P., Arzobispo de Praga y Primado de la República Checa.
S. E. R. John Olorunfemi Card. Onaiyekan, Arzobispo de Abuya (Nigeria).
S. E. R. Willem Jacobus Card. Eijk, Arzobispo de Utrecht (Países Bajos).
S. E. R. Thomas Christopher Card. Collins, Arzobispo de Toronto (Canadá).
S. E. R. Daniel Nicholas Card. DiNardo, Arzobispo de Galveston-Houston (EE.UU.) y Presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos.
S. E. R. Timothy Michael Card. Dolan, Arzobispo de Nueva York (EE.UU.).
S. E. R. John Card. Njue, Arzobispo de Nairobi y Presidente de la Conferencia Episcopal Keniana.
S. E. R. Elio Card. Sgreccia, Presidente emérito de la Academia Pontificia por la Vida.
S. E. R. Antonio María Card. Rouco Varela, Arzobispo emérito de Madrid y ex Presidente de la Conferencia Episcopal Española.
S. E. R. Jorge Liberato Card. Urosa Savino, Arzobispo de Caracas y Presidente "ad honorem" de la Conferencia Episcopal Venezolana.
S. E. R. Jānis Card. Pujats, Arzobispo emérito de Riga y ex Presidente de la Conferencia Episcopal Letona.

S. E. R. Mons. Stanisław Gądecki, Arzobispo Metropolitano de Poznań, Presidente de la Conferencia Episcopal Polaca y Vicepresidente del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa.
S. E. R. Mons. Richard W. Smith, Arzobispo de Edmonton (Canadá).
S. E. R. Mons. Gerard Pettipas, CSsR, Arzobispo de Grouard-McLennan (Canadá).

S. E. Mons. Scott MacCaig, Obispo del Ordinariato Militar de Canadá.
S. E. Mons. Philip Egan, Obispo de Portsmout (Reino Unido).
S. E. Mons. Thomas J. Olmsted, Obispo de Phoenix (EE.UU.).
S. E. Mons. James Conley, Obispo de Lincoln, Nebraska (EE.UU.).
S. E. Mons. Ignazio Zambito, Obispo de Patti (Italia).
S. E. Mons. Juan Rodolfo Laise, OFMCap, Obispo emérito de San Luis (Argentina).
S. E. Mons. Taras Senkiv, O.M., Obispo de Stryi (Ucrania).
S. E. Mons. Frederick Henry, Obispo de Calgary (Canadá).
S. E. Mons. Mark Hagemoen, Obispo de Mackenzie-Fort Smith (Canadá).
S. E. Mons. Paul Terrio, Obispo de St. Paul (Canadá).
S. E. Mons. José Francisco Ulloa Rojas, Obispo de Cartago y Presidente de la Comisión de Familia y Comunidad de la Conferencia Episcopal de Costa Rica.
S. E. Mons. Adriano Langa, Obispo de Inhambane (Mozambique).
S. E. Mons. Jonas Kauneckas, Obispo de Panevėžys (Lituania).
S. E. Mons. Anthony Lee Kok Hin, Obispo emérito de Miri (Malasia).
S. E. Mons. Gregory J. Bittman, Obispo auxiliar de Edmonton (Canadá).

En el cuadro bajo estas líneas está la LISTA COMPLETA, que hasta la fecha suma 63 Prelados (28 Cardenales, 9 Arzobispos y 26 Obispos), contándose entre ellos:
  • El Cardenal Protodiácono.
  • El Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
  • El Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
  • El Prefecto de la Secretaría de Economía de la Santa Sede.
  • El ex Prefecto del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica.
  • El Presidente de la Conferencia Episcopal Polaca.
  • El Vicepresidente del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa (el mismo que el Presidente de la C. E. Polaca).
  • El Presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos.
  • El Presidente de la Conferencia Episcopal de la India.
  • El Presidente de la Conferencia Episcopal de Kenia.
  • El Presidente "ad honorem" de la Conferencia Episcopal Venezolana.
  • El ex Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana.
  • El ex Presidente de la Conferencia Episcopal Española.
  • El ex Presidente de la Conferencia Episcopal Letona.
  • El Presidente del Consejo para la Familia de la Conferencia Episcopal Polaca.
  • El Presidente de la Comisión de Familia y Comunidad de la Conferencia Episcopal de Costa Rica.
  • El Prefecto emérito de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
  • El Presidente emérito de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede.
  • El Presidente emérito de la Pontificia Academia para la Vida.
  • El Presidente emérito del Pontificio Comité de Ciencias Históricas.
  • El Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Familia.
  • El Presidente emérito del Pontificio Consejo "Cor Unum".
  • El Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz.
  • El Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes (el mismo que Justicia y Paz).
  • El Presidente emérito de "Peregrinatio ad Petri Sedem".

  1. S. E. R. Walter Card. Brandmüller, Presidente emérito del Comité Pontificio de Ciencias Históricas.
  2. S. E. R. Raymond Leo Card. Burke, ex Prefecto del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica y Patrón de la ex Soberana Orden de Malta.
  3. S. E. R. Carlo Card. Caffarra, Arzobispo emérito de Bolonia (Italia)
  4. S. E. R. Joachim Card. Meisner, Arzobispo emérito de Colonia (Alemania).
  5. S. E. R. Robert Card. Sarah, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
  6. S. E. R. Paul Josef Card. Cordes, Presidente emérito del Pontificio Consejo "Cor Unum".
  7. S. E. R. George Card. Pell, Prefecto de la Secretaría de Economía de la Santa Sede.
  8. S. E. R. Wilfrid Fox Card. Napier, Arzobispo de Durban (Sudáfrica).
  9. S. E. R. Gerhard Ludwig Card. Müller, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
  10. S. E. R. Renato Raffaele Card. Martino, Cardenal Protodiácono, Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz, Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes y ex Observador Permanente de la Santa Sede en las Naciones Unidas.
  11. S. E. R. Camilo Card. Ruini, Vicario General emérito de Su Santidad para la diócesis de Roma, ex Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, Arcipreste emérito de la Basílica Papal de Letrán, Gran Canciller emérito de la Pontificia Universidad Lateranense y Presidente emérito de "Peregrinatio ad Petri Sedem".
  12. S. E. R. Francis Card. Arinze Prefecto emérito de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
  13. S. E. R. Angelo Card. Scola, Arzobispo de Milán (Italia).
  14. S. E. R. Ennio Card. Antonelli, Arzobispo emérito de Florencia (italia) y Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Familia.
  15. S. E. R. Joseph Card. Zen Ze-kiun, S.D.B., Arzobispo emérito de Hong Kong (China).
  16. S. E. R. Velasio Card. De Paolis, Presidente emérito de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede.
  17. S. E. R. Moran Mor Baselios Card. Cleemis, Arzobispo Mayor de Trivandrum, Catholicós de la Iglesia católica siro-malankar y Presidente de la Conferencia Episcopal de la India.
  18. S. E. R. Dominik Jaroslav Card. Duka, O.P., Arzobispo de Praga y Primado de la República Checa.
  19. S. E. R. John Olorunfemi Card. Onaiyekan, Arzobispo de Abuya (Nigeria).
  20. S. E. R. Willem Jacobus Card. Eijk, Arzobispo de Utrecht (Países Bajos).
  21. S. E. R. Thomas Christopher Card. Collins, Arzobispo de Toronto (Canadá).
  22. S. E. R. Daniel Nicholas Card. DiNardo, Arzobispo de Galveston-Houston (EE.UU.) y Presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos.
  23. S. E. R. Timothy Michael Card. Dolan, Arzobispo de Nueva York (EE.UU.).
  24. S. E. R. John Card. Njue, Arzobispo de Nairobi y Presidente de la Conferencia Episcopal Keniana.
  25. S. E. R. Elio Card. Sgreccia, Presidente emérito de la Academia Pontificia para la Vida.
  26. S. E. R. Antonio María Card. Rouco Varela, Arzobispo emérito de Madrid y ex Presidente de la Conferencia Episcopal Española.
  27. S. E. R. Jorge Liberato Card. Urosa Savino, Arzobispo de Caracas y Presidente "ad honorem" de la Conferencia Episcopal Venezolana.
  28. S. E. R. Jānis Card. Pujats, Arzobispo emérito de Riga y ex Presidente de la Conferencia Episcopal Letona.
  29. S. E. R. Mons. Stanisław Gądecki, Arzobispo Metropolitano de Poznań, Presidente de la Conferencia Episcopal Polaca y Vicepresidente del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa.
  30. S. E. R. Mons. Charles Joseph Chaput, O.F.M. Cap., Arzobispo Metropolitano de Filadelfia (EE.UU.).
  31. S. E. R. Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata (Argentina).
  32. S. E. R. Mons. Tomash Peta, Arzobispo Metropolitano de la Archidiócesis de Santa María en Astaná (Kazajistán).
  33. S. E. R. Mons. Jan Pawel Lenga, Arzobispo emérito de Karagandasu (Kazajistán).
  34. S. E. R. Mons. William E. Lori, Arzobispo de Baltimore, Maryland (EE.UU.).
  35. S. E. R. Alexander K. Sample, Arzobispo de Portland (EE.UU.).
  36. S. E. R. Mons. Richard W. Smith, Arzobispo de Edmonton (Canadá).
  37. S. E. R. Mons. Gerard Pettipas, CSsR, Arzobispo de Grouard-McLennan (Canadá).
  38. S. E. Mons. Fernando Arêas Rifan, Obispo de la Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney (Brasil).
  39. S. E. Mons. Steven Lopes, Obispo del Ordinariato Personal de la Cátedra de San Pedro (EE.UU.).
  40. S. E. Mons. Jan Wątroba, Obispo de Rzeszów y Presidente del Consejo para la Familia de la Conferencia Episcopal Polaca.
  41. S. E. Mons. José Francisco Ulloa Rojas, Obispo de Cartago y Presidente de la Comisión de Familia y Comunidad de la Conferencia Episcopal de Costa Rica.
  42. S. E. Mons. Ratko Peric, Obispo de Mostar-Duvno (Bosnia y Herzegovina).
  43. S. E. Mons. Vitus Huonder, Obispo de Coira -Chur- (Suiza).
  44. S. E. Mons. Antonio C. Rossi, Obispo de Frederico Westphalen (Brasil).
  45. S. E. Mons. David Kagan, Obispo de Bismarck, Dakota del Norte (EE.UU.).
  46. S. E. Mons. Juan Antonio Reig Pla, Obispo de Alcalá de Henares (España).
  47. S. E. Mons. Scott MacCaig, Obispo del Ordinariato Militar de Canadá.
  48. S. E. Mons. Philip Egan, Obispo de Portsmout (Reino Unido).
  49. S. E. Mons. Thomas J. Olmsted, Obispo de Phoenix (EE.UU.).
  50. S. E. Mons. James Conley, Obispo de Lincoln, Nebraska (EE.UU.).
  51. S. E. Mons. Ignazio Zambito, Obispo dee Patti (Italia).
  52. S. E. Mons. Juan Rodolfo Laise, OFMCap, Obispo emérito de San Luis (Argentina).
  53. S. E. Mons. Taras Senkiv, O.M., Obispo de Stryi (Ucrania).
  54. S. E. Mons. Frederick Henry, Obispo de Calgary (Canadá).
  55. S. E. Mons. Mark Hagemoen, Obispo de Mackenzie-Fort Smith (Canadá).
  56. S. E. Mons. Paul Terrio, Obispo de St. Paul (Canadá).
  57. S. E. Mons. Adriano Langa, Obispo de Inhambane (Mozambique).
  58. S. E. Mons. Jonas Kauneckas, Obispo de Panevėžys (Lituania).
  59. S. E. Mons. Anthony Lee Kok Hin, Obispo emérito de Miri (Malasia).
  60. S. E. Mons. Gregory J. Bittman, Obispo auxiliar de Edmonton (Canadá).
  61. S. E. Mons. Jósef Wróbel, Obispo titular de Suas y auxiliar de Lublin (Polonia).
  62. S. E. Mons. Athanasius Schneider, Obispo titular de Celerina y auxiliar de María Santísima en Astaná (Kazajistán).
  63. S. E. Mons. Andreas Laun, Obispo auxiliar de Salzburgo, miembro de los Oblatos de San Francisco de Sales y Profesor de Teología Moral en la Facultad de Filosofía y Teología de Heiligenkreuz (Austria).

jueves, 23 de febrero de 2017

Sorprendentes palabras en boca de un Papa. ¿Mejor ser ateo que un católico hipócrita?

El Papa Francisco ha vuelto a arremeter este jueves contra algunos católicos -según él, muchos-, sugiriendo que es mejor ser ateo que uno de "muchos" católicos que llevan una doble vida de hipocresía.

Como suele ser habitual es sus improvisadas homilías en la Casa Santa Marta, el Papa dijo que "lo escandaloso es decir una cosa y hacer otra, es la doble vida [...] Hay algunos que dicen 'Yo soy muy católico, siempre voy a Misa, pertenezco a esta asociación y la otra'", pero que muchas de esas personas también deberían decir "'mi vida no es cristiana, no le pago a mis empleados salarios justos, exploto a la gente, hago negocios sucios, lavo dinero'. Eso es una doble vida [...] Hay muchos católicos que son así y son un escándalo. Cuántas veces hemos escuchado decir a la gente 'para ser católico como él, mejor ser ateo'".

Para este Papa todos los males parecen reducirse siempre a lo mismo: la economía, vista desde la perspectiva materialista propia del marxismo y su trasnochada lucha de clases. Es curioso que en sus ejemplos siempre los malvados -e inventados- "explotadores" sean católicos practicantes, que además dice que hay "muchos".

Ante semejante homilía, uno puede plantearse varias preguntas: ¿No hay ateos hipócritas? ¿No hay ateos explotadores? ¿Hay más católicos hipócritas y explotadores que ateos hipócritas y explotadores? ¿Es mejor ser un ateo explotador que un católico explotador?

En cuanto a que al Papa Francisco le parezcan mejor los ateos... ¿mejor para qué? Dios parece no opinar igual. Así reza el Primer Mandamiento del Decálogo, superior a todos los demás Mandamientos, y del que todos dependen: "Amarás a Dios sobre todas las cosas". No existe Caridad sin amar a Dios; ni salvación posible. ¿Hay algo peor que un católico hipócrita? Sí: un ateo, pues el primero se puede arrepentir y pedir perdón a Dios, mientras que el segundo no va a pedir perdón a Alguien en quien dice no creer -si llegara a creer alguna vez, ya no sería ateo-, por lo que se va a condenar eternamente. Y, ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero si pierde su alma?

miércoles, 22 de febrero de 2017

Los despropósitos del Prepósito. El General de los Jesuitas ya no sólo va contra la Doctrina católica y el Magisterio de la Iglesia: ahora también contra el Evangelio

El alejamiento de la fe católica, cuando no su negación, por parte de muchos jesuitas ha sido una constante desde hace décadas, por lo que ya sorprende a poca gente. Lo que ahora resulta novedoso es que sean sus propios superiores -los Prepósitos Generales de la Compañía de Jesús- quienes lo hagan a pleno pulmón y sin darnos tiempo a los católicos para reponernos de sus heterodoxos despropósitos.

Cuando ha pasado poco más de una semana desde que Adolfo Nicolás, S. I., el anterior Prepósito, nos deleitara con una entrevista llena de perlas, como que es imposible evangelizar Japón sin aliarse con el sintoísmo y el budismo, al que considera que "es obra del Espíritu" (ver aquí), ahora ha sido el nuevo Prepósito, el venezolano de pasado chavista Arturo Sosa Abascal, S. I. (en la foto que abre esta entrada, haciéndose un "selfie" a mandíbula batiente junto al avieso Antonio Spadaro, S. I.), quien ha concedido otra entrevista al vaticanista suizo Giuseppe Rusconi, que es digna de leerse... ¡y de no creerse!

En ella pone en duda la historicidad de los Evangelios y la inspiración divina de las Sagradas Escrituras, su interpretación verdadera por parte de la Iglesia y la universalidad de los preceptos divinos -destinados a todos los hombres de todas las épocas-; mientras, por otro lado, defiende la "evolución" del dogma -condenado por la Iglesia-, la primacía de la conciencia por encima de la Verdad -también condenado por la Iglesia-, y afirma que hay que reinterpretar las palabras de Nuestro Señor Jesucristo, sobre todo en lo concerniente a Su prohibición absoluta del adulterio.

En primer lugar, transcribiré la parte de la entrevista que ha publicado en su blog Sandro Magister, y a continuación pondré varias citas del Catecismo y del Magisterio de la Iglesia que ponen de relieve la falsedad y heterodoxia de las afirmaciones de Arturo Sosa (la negrita es mía):

P. – El cardenal Gerhard L. Müller, prefecto de la congregación para la doctrina de la fe, ha dicho a propósito del matrimonio que las palabras de Jesús son muy claras y que "ningún poder en el cielo y en la tierra, ni un ángel ni el Papa, ni un concilio ni una ley de los obispos, tiene la facultad de modificarlas".

R. – Antes que nada sería necesario comenzar una buena reflexión sobre lo que verdaderamente dijo Jesús. En esa época nadie tenía una grabadora para registrar sus palabras. Lo que se sabe es que las palabras de Jesús hay que ponerlas en contexto, están expresadas con un lenguaje, en un ambiente concreto, están dirigidas a alguien determinado.

P. – Pero entonces, si hay que examinar todas las palabras de Jesús y reconducirlas a su contexto histórico significa que no tienen un valor absoluto.

R. – En el último siglo han surgido en la Iglesia muchos estudios que intentan entender exactamente qué quería decir Jesús... Esto no es relativismo, pero certifica que la palabra es relativa, el Evangelio está escrito por seres humanos, está aceptado por la Iglesia que, a su vez, está formada por seres humanos… ¡Por lo tanto, es verdad que nadie puede cambiar la palabra de Jesús, pero es necesario saber cuál ha sido [esa palabra]!

P. – Entonces, ¿también es discutible la afirmación en Mateo 19, 3-6: "Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre"?

R. – Me identifico con lo que dice el Papa Francisco. No se pone en duda, se pone en discernimiento

P. – Pero el discernimiento es valoración, es elección entre distintas opciones. Ya no hay la obligación de seguir una única interpretación

R. – No, la obligación existe siempre, pero de seguir los resultados del discernimiento.

P. – Pero la decisión final se funda sobre un juicio en relación a distintas hipótesis. Por lo tanto, toma en consideración también la hipótesis de que la frase "pues lo que Dios ha unido…" no sea exactamente como aparece. En resumen, pone en duda la palabra de Jesús.

R. – No la palabra de Jesús, sino la palabra de Jesús tal como nosotros la hemos interpretado. El discernimiento no elige entre distintas hipótesis, pero se pone a la escucha del Espíritu Santo que, como Jesús prometió, nos ayuda a entender los signos de la presencia de Dios en la historia humana.

P. - Pero, ¿cómo se discierne?

R. – El Papa Francisco discierne siguiendo a San Ignacio, como toda la Compañía de Jesús: hay que buscar y encontrar la voluntad de Dios, decía San Ignacio. No es una búsqueda en broma. El discernimiento lleva a una decisión: no se debe sólo valorar, sino que hay que decidir.

P. – ¿Y quién debe decidir?

R. – La Iglesia ha confirmado siempre la prioridad de la conciencia personal.

P. – Por lo tanto, si la conciencia, después del discernimiento, me dice que puedo hacer la comunión aunque la norma no lo prevea

R. – La Iglesia se ha desarrollado a lo largo de los siglos, no es un pedazo de hormigón. Nació, ha aprendido, ha cambiado. Por esto se hacen los concilios ecuménicos, para intentar centrar los desarrollos de la doctrina. Doctrina es una palabra que no me gusta mucho, lleva consigo la imagen de la dureza de la piedra. En cambio la realidad humana es mucho más difuminada, no es nunca blanca o negra, está en un desarrollo continuo.

P. – Me parece entender que para usted la praxis del discernimiento tiene prioridad sobre la doctrina.

R. – Sí, pero la doctrina forma parte del discernimiento. Un verdadero discernimento no puede prescindir de la doctrina.

P. – Pero puede llegar a conclusiones distintas a la doctrina.

R. – Esto sí, porque la doctrina no sustituye al discernimiento, como tampoco al Espíritu Santo.

Y aquí está lo que, al respecto, dicen los Santos Evangelios, el Catecismo de la Iglesia Católica, la Doctrina y Magisterio de la Iglesia. Concretamente, el Apóstol San Pablo, San Vicente de Lérins, el Concilio Vaticano I, el Concilio Vaticano II, el Beato Pablo VI y San Juan Pablo II:

1792 El desconocimiento de Cristo y de su Evangelio, los malos ejemplos recibidos de otros, la servidumbre de las pasiones, la pretensión de una mal entendida autonomía de la conciencia, el rechazo de la autoridad de la Iglesia y de su enseñanza, la falta de conversión y de caridad pueden conducir a desviaciones del juicio en la conducta moral (Catecismo de la Iglesia Católica).


"Hablar de un conflicto entre la conciencia y el Magisterio es lo mismo que hablar de conflicto entre el ojo y la luz" (Carlo S.R.E. Card. Caffarra, Conciencia, Verdad y Magisterio en la Moral conyugal -Truth and Magisterium in conjugal Morality-, Revista "Anthropos" nº 1, 1986, pág. 83).


Los cristianos, al formar su conciencia, deben atender con diligencia a la doctrina cierta y sagrada de la Iglesia. Pues, por voluntad de Cristo, la Iglesia católica es maestra de la verdad y su misión es anunciar y enseñar auténticamente la Verdad, que es Cristo, y, al mismo tiempo, declarar y confirmar con su autoridad los principios de orden moral que fluyen de la misma naturaleza humana (Declaración del Concilio Vaticano II "Dignitatis humanae").


"...los esposos no quedan, por tanto, libres para proceder arbitrariamente, como si ellos pudiesen determinar de manera completamente autónoma los caminos lícitos a seguir [...] no es lícito, ni aun por razones gravísimas, hacer el mal para conseguir el bien, es decir, hacer objeto de un acto positivo de voluntad lo que es intrínsecamente desordenado y por lo mismo indigno de la persona humana, aunque con ello se quisiese salvaguardar o promover el bien individual, familiar o social".

El Espíritu de Dios que asiste al Magisterio en el proponer la doctrina, ilumina internamente los corazones de los fieles, invitándolos a prestar su asentimiento (Carta Encíclica Humanae vitae nº 10 y nº 29, del Beato Pablo VI).

No puede pensarse que la oposición de la conciencia al Magisterio (guiado por el Espíritu Santo) pueda ser fruto de la docilidad de la conciencia al mismo Espíritu Santo (Cf. el desarrollo de este punto en R. García de Haro, Magisterio, norma y conciencia, op. cit., pp. 68-70).


La autoridad de la Iglesia, que se pronuncia sobre las cuestiones morales, no menoscaba de ningún modo la libertad de conciencia de los cristianos; no sólo porque la libertad de conciencia no es nunca libertad «con respecto a» la verdad, sino siempre y sólo «en» la verdad, sino también porque el Magisterio no presenta verdades ajenas a la conciencia cristiana, sino que manifiesta las verdades que ya debería poseer, desarrollándolas a partir del acto originario de la fe. La Iglesia se pone sólo y siempre al servicio de la conciencia, ayudándola a no ser zarandeada aquí y allá por cualquier viento de doctrina según el engaño de los hombres (cf. Ef 4,14), a no desviarse de la verdad sobre el bien del hombre, sino a alcanzar con seguridad, especialmente en las cuestiones más difíciles, la verdad y a mantenerse en ella (Carta Encíclica Veritatis Splendor nº 64, de San Juan Pablo II).


El Magisterio de la Iglesia ha sido instituido por Cristo el Señor para iluminar la conciencia [...] apelar a esta conciencia precisamente para constestar la verdad de cuanto enseña el Magisterio, comporta el rechazo de la concepción católica de Magisterio y de la conciencia moral (Discurso de San Juan Pablo Ii a los participantes en el II Congreso internacional de Teología Moral, 12 de noviembre de 1988, en L´Osservatore Romano, 22 de enero de 1989, p. 9, nº 4).

Por último, me gustaría recordar estas tres citas de San Vicente de Lérins, del Concilio Vaticano I y del Apóstol San Pablo en los Santos Evangelios, a propósito de la falsa "evolución" del dogma (eufemismo empleado por los heterodoxos para defender -y tratar de imponer- posturas e ideas contrarias a la fe católica):

Sostenemos la fe que ha sido creída en todas partes, siempre, por todos
(QVOD VBIQVE QVOD SEMPER QVOD AB OMNIBVS CREDITVM EST)

Es decir, la verdad católica básica que legitima el desarrollo de la doctrina católica deja intacta "la misma doctrina, el mismo sentido y la misma interpretación", exactamente como afirmó el Concilio Vaticano I, que condena justamente lo contrario en el Canon III del capítulo IV, "Sobre la fe y la razón", de la Constitución Dogmática del Concilio Vaticano I «Filius Dei» sobre la Fe Católica:

Si alguno dijere que es posible que en algún momento, dado el avance del conocimiento, pueda asignarse a los dogmas propuestos por la Iglesia un sentido distinto de aquel que la misma Iglesia ha entendido y entiende: sea anatema.

Hagamos caso, pues, de las palabras del Apóstol San Pablo:

Me sorprende que hayáis abandonado tan pronto al que os llamó por la gracia de Cristo para seguir otro evangelio; aunque no es que haya otro, sino que hay algunos que os inquietan y quieren cambiar el Evangelio de Cristo. Pero aunque nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciásemos un evangelio diferente del que os hemos predicado, ¡sea anatema!

Como os lo acabamos de decir, ahora os lo repito: si alguno os anuncia un evangelio diferente del que habéis recibido, ¡sea anatema!
(Gal 1,6-9).

martes, 21 de febrero de 2017

Sigue aumentando el número de Prelados que apoyan las "dubia" sobre "Amoris laetitia" y que defienden la Doctrina y el Magisterio de la Iglesia: con el Cardenal Zen y el Arzobispo Chaput ya se elevan a 32 (15 Cardenales, uno el Cardenal Protodiácono y 3 Prefectos de Congregaciones, 6 Arzobispos y 11 Obispos)

El pasado jueves 16 de febrero, S. E. R. Joseph S.R.E. Card. Zen Ze-kiun, S.D.B., Arzobispo emérito de Hong Kong (China), concedió una entrevista a Raymond Arroyo en el canal católico EWTN, en la que el Prelado chino expresó su total apoyo a las "dubia" presentadas por los Cuatro Cardenales al Papa Francisco para que clarificara las dudas surgidas a raíz de la exhortación "Amoris laetitia", petición que considera "muy respetuosa" y de la que los cardenales tienen "derecho a obtener una respuesta".

Asimismo, gracias a un comentarista que lo sugirió en la entrada anterior (ver aquí), hay que añadir a la lista de Prelados que apoyan el Magisterio de la Iglesia sobre los sacramentos de la Penitencia, la Eucaristía y el Matrimonio, a S. E. R. Charles Joseph Chaput, O.F.M. Cap., Arzobispo Metropolitano de Filadelfia (EE.UU.), que hace varios meses publicó en su Archidiócesis unas directrices sobre la aplicación del capítulo 8 de "Amoris laetitia" en línea con dicho Magisterio y la Doctrina católica (ver aquí).

Con ellos dos ya se eleva a 28 la cifra de Prelados favorables a las "dubia" y que defienden públicamente la Doctrina católica y el Magisterio de la Iglesia sobre este tema (13 Cardenales, 5 Arzobispos y 10 Obispos). Además, estos Prelados no son unos "cualquiera". Entre ellos se encuentran:
  • El Cardenal Protodiácono.
  • El Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
  • El Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
  • El Prefecto de la Secretaría de Economía de la Santa Sede.
  • El ex Prefecto del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica.
  • El Presidente del Consejo para la Familia de la Conferencia Episcopal Polaca.
  • El Prefecto emérito de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
  • El Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Familia.
  • El Presidente emérito del Comité Pontificio de Ciencias Históricas.
  • El Presidente emérito del Pontificio Consejo "Cor Unum".
  • El Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz y Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes.
  • El Presidente emérito de "Peregrinatio ad Petri Sedem".
Así quedaría la lista:

  1. S. E. R. Walter Card. Brandmüller, Presidente emérito del Comité Pontificio de Ciencias Históricas.
  2. S. E. R. Raymond Leo Card. Burke, ex Prefecto del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica y Patrón de la ex Soberana Orden de Malta.
  3. S. E. R. Carlo Card. Caffarra, Arzobispo emérito de Bolonia (Italia)
  4. S. E. R. Joachim Card. Meisner, Arzobispo emérito de Colonia (Alemania).
  5. S. E. R. Robert Card. Sarah, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
  6. S. E. R. Paul Josef Card. Cordes, Presidente emérito del Pontificio Consejo "Cor Unum".
  7. S. E. R. George Card. Pell, Prefecto de la Secretaría de Economía de la Santa Sede.
  8. S. E. R. Wilfrid Fox Card. Napier, Arzobispo de Durban (Sudáfrica).
  9. S. E. R. Gerhard Ludwig Card. Müller, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
  10. S. E. R. Renato Raffaele Card. Martino, Cardenal Protodiácono, Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz, Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes y ex Observador Permanente de la Santa Sede en las Naciones Unidas.
  11. S. E. R. Camilo Card. Ruini, Vicario General emérito de Su Santidad para la diócesis de Roma, ex Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, Arcipreste emérito de la Basílica Papal de Letrán, Gran Canciller emérito de la Pontificia Universidad Lateranense y Presidente emérito de "Peregrinatio ad Petri Sedem".
  12. S. E. R. Francis Card. Arinze Prefecto emérito de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
  13. S. E. R. Angelo Card. Scola, Arzobispo de Milán (Italia).
  14. S. E. R. Ennio Card. Antonelli, Arzobispo emérito de Florencia (italia) y Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Familia.
  15. S. E. R. Joseph Card. Zen Ze-kiun, S.D.B., Arzobispo emérito de Hong Kong (China).
  16. S. E. R. Mons. Charles Joseph Chaput, O.F.M. Cap., Arzobispo Metropolitano de Filadelfia (EE.UU.).
  17. S. E. R. Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata (Argentina).
  18. S. E. R. Mons. Tomash Peta, Arzobispo Metropolitano de la Archidiócesis de Santa María en Astaná (Kazajistán).
  19. S. E. R. Mons. Jan Pawel Lenga, Arzobispo emérito de Karagandasu (Kazajistán).
  20. S. E. R. Mons. William E. Lori, Arzobispo de Baltimore, Maryland (EE.UU.).
  21. S. E. R. Alexander K. Sample, Arzobispo de Portland (EE.UU.).
  22. S. E. Mons. Fernando Arêas Rifan, Obispo de la Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney (Brasil).
  23. S. E. Mons. Steven Lopes, Obispo del Ordinariato Personal de la Cátedra de San Pedro (EE.UU.).
  24. S. E. Mons. Jan Wątroba, Obispo de Rzeszów y Presidente del Consejo para la Familia de la Conferencia Episcopal Polaca (Polonia).
  25. S. E. Mons. Ratko Peric, Obispo de Mostar-Duvno (Bosnia y Herzegovina).
  26. S. E. Mons. Vitus Huonder, Obispo de Coira -Chur- (Suiza).
  27. S. E. Mons. Antonio C. Rossi, Obispo de Frederico Westphalen (Brasil).
  28. S. E. Mons. David Kagan, Obispo de Bismarck, Dakota del Norte (EE.UU.).
  29. S. E. Mons. Juan Antonio Reig Pla, Obispo de Alcalá de Henares (España).
  30. S. E. Mons. Jósef Wróbel, Obispo titular de Suas y auxiliar de Lublin (Polonia).
  31. S. E. Mons. Athanasius Schneider, Obispo titular de Celerina y auxiliar de María Santísima en Astaná (Kazajistán).
  32. S. E. Mons. Andreas Laun, Obispo auxiliar de Salzburgo, miembro de los Oblatos de San Francisco de Sales y Profesor de Teología Moral en la Facultad de Filosofía y Teología de Heiligenkreuz (Austria).

PUEDE VERSE LA LISTA ACTUALIZADA CON POSTERIORIDAD EN ESTE ENLACE:

domingo, 19 de febrero de 2017

Ya son 12 Cardenales, 4 Arzobispos y 10 Obispos favorables a las "dubia" sobre "Amoris laetitia" y contrarios a administrar los sacramentos de la Penitencia y la Comunión a los adúlteros

Es evidente que el proceso de división en la Iglesia va acrecentándose a medida que pasan los días, semanas y meses sin que el Papa Francisco se pronuncie sobre las "dubia" enviadas por los Cuatro Cardenales referentes a "Amoris laetitia". En línea con los obispos de la región de Buenos Aires, Malta, Alemania y alguno de Filipinas y España, recientemente el Cardenal Francesco Coccopalmerio, Presidente del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, presentó un libro, precisamente sobre el capítulo 8 de "Amoris laetitia", en el que sostiene que los adúlteros pueden recibir la Comunión aunque no se propongan vivir como "hermano y hermana", ya que a veces abstenerse de las relaciones sexuales puede ser "una imposibilidad", así que si la continencia "les causa dificultades", deben continuar realizando el acto sexual para preservar la relación (ver aquí).

Llama la atención que semejantes disparates, contrarios al Evangelio, así como las opiniones personales de otros cardenales y obispos heterodoxos, reciban el apoyo de la Santa Sede a través de L'Osservatore Romano, la Libreria Editrice Vaticana o el periódico jesuita La Civiltà Cattolica -que recibe la aprobación vaticana antes de publicarse-.

Frente a ello, ya son 12 Cardenales, 4 Arzobispos y 10 Obispos favorables a las "dubia" sobre "Amoris laetitia", que defienden públicamente la Doctrina y el Magisterio de la Iglesia y que son contrarios a dar la absolución en el sacramento de la Penitencia -por falta de arrepentimiento y propósito de la enmienda- y la Comunión a los adúlteros -pueden encontrarse sus declaraciones en este mismo blog o en otras páginas web de Internet-. Los últimos en sumarse han sido los Cardenales Ruini (ver aquí) y Arinze (ver aquí).

Así quedaría la lista (a la espera de nuevas declaraciones o de si algún lector tiene noticia de otros prelados para añadir a la misma):

  1. S. E. R. Walter Card. Brandmüller, Presidente emérito del Comité Pontificio de Ciencias Históricas.
  2. S. E. R. Raymond Leo Card. Burke, ex Prefecto del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica y Patrón de la ex Soberana Orden de Malta.
  3. S. E. R. Carlo Card. Caffarra, Arzobispo emérito de Bolonia (Italia)
  4. S. E. R. Joachim Card. Meisner, Arzobispo emérito de Colonia (Alemania).
  5. S. E. R. Robert Card. Sarah, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
  6. S. E. R. Paul Josef Card. Cordes, Presidente emérito del Pontificio Consejo "Cor Unum".
  7. S. E. R. George Card. Pell, Prefecto de la Secretaría de Economía de la Santa Sede.
  8. S. E. R. Wilfrid Fox Card. Napier, Arzobispo de Durban (Sudáfrica).
  9. S. E. R. Gerhard Ludwig Card. Müller, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
  10. S. E. R. Renato Raffaele Card. Martino, Cardenal Protodiácono, Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz, Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes y ex Observador Permanente de la Santa Sede en las Naciones Unidas.
  11. S. E. R. Camilo Card. Ruini, Vicario General emérito de Su Santidad para la diócesis de Roma, ex Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, Arcipreste emérito de la Basílica Papal de Letrán, Gran Canciller emérito de la Pontificia Universidad Lateranense y Presidente emérito de "Peregrinatio ad Petri Sedem".
  12. S. E. R. Francis Card. Arinze Prefecto emérito de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
  13. S. E. R. Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata (Argentina).
  14. S. E. R. Mons. Tomash Peta, Arzobispo Metropolitano de la Archidiócesis de Santa María en Astaná (Kazajistán).
  15. S. E. R. Mons. Jan Pawel Lenga, Arzobispo emérito de Karagandasu (Kazajistán).
  16. S. E. R. Mons. William E. Lori, Arzobispo de Baltimore, Maryland (EE.UU.).
  17. S. E. Mons. Fernando Arêas Rifan, Obispo de la Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney (Brasil).
  18. S. E. Mons. Steven Lopes, Obispo del Ordinariato Personal de la Cátedra de San Pedro (EE.UU.).
  19. S. E. Mons. Jan Wątroba, Obispo de Rzeszów y Presidente del Consejo para la Familia de la Conferencia Episcopal Polaca (Polonia).
  20. S. E. Mons. Ratko Peric, Obispo de Mostar-Duvno (Bosnia y Herzegovina).
  21. S. E. Mons. Vitus Huonder, Obispo de Coira -Chur- (Suiza).
  22. S. E. Mons. Antonio C. Rossi, Obispo de Frederico Westphalen (Brasil).
  23. S. E. Mons. David Kagan, Obispo de Bismarck, Dakota del Norte (EE.UU.).
  24. S. E. Mons. Jósef Wróbel, Obispo titular de Suas y auxiliar de Lublin (Polonia).
  25. S. E. Mons. Athanasius Schneider, Obispo titular de Celerina y auxiliar de María Santísima en Astaná (Kazajistán).
  26. S. E. Mons. Andreas Laun, Obispo auxiliar de Salzburgo, miembro de los Oblatos de San Francisco de Sales y Profesor de Teología Moral en la Facultad de Filosofía y Teología de Heiligenkreuz (Austria).

ACTUALIZACIÓN: Recomiendo ver la siguiente entrada, posterior a ésta, con la lista actualizada:


ACTUALIZACIÓN 2: PUEDE VERSE LA LISTA ACTUALIZADA CON POSTERIORIDAD EN ESTE ENLACE:

sábado, 18 de febrero de 2017

Fotos de la primera Santa Misa Tridentina oficiada en 50 años en la catedral de Waterford (Irlanda)

Estas fotografías fueron tomadas el pasado 22 de enero, III Domingo después de Epifanía, durante la Santa Misa Tridentina oficiada por el sacerdote polaco P. Andrzej Komorowski, en la catedral de Waterford (Irlanda), a la que asistieron más de doscientas cincuenta personas. Se trata de la primera Misa en el Rito Romano tradicional que se oficia en esta catedral en los últimos 50 años. Sociedad de la Misa en Latín de Irlanda.

viernes, 17 de febrero de 2017

Sacramento de la Confirmación en el Rito Romano tradicional administrado por Mons. Juan Antonio Martínez Camino y asistencia pontifical a la Santa Misa Tridentina en Madrid (España)

Estas fotografías fueron tomadas durante la ceremonia en la que varios jóvenes recibieron el sacramento de la Confirmación, en el Rito Romano tradicional, de manos de S. E. Mons. Juan Antonio Martínez Camino, S.I., obispo auxiliar de Madrid, a finales del pasado año, tras lo cual asistió pontificalmente a la Santa Misa Tridentina oficiada por el canónigo D. Raúl Olazábal Palou, ICRSS, en la parroquia de Nuestra Señora de la Paz de Madrid (España), a la que también asistió el rector de la misma, el P. Jesús Pérez Cuesta. ICRSS España.

miércoles, 15 de febrero de 2017

El Cardenal Burke, uno de los Cuatro Cardenales que presentaron las "dubia" sobre "Amoris laetitia", enviado por el Papa Francisco a la isla de Guam, en el Pacífico Occidental

Se acaba de hacer público que el Papa Francisco ha enviado a S. E. R. Raymond S.R.E. Card. Burke, ex Prefecto del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica y actual Patrón de la ex Soberana Orden de Malta, uno de los Cuatro Cardenales que le enviaron las dubia sobre "Amoris laetitia" (ver aquí), a la isla de Guam (Guaján, en español), la más grande y meridional de las islas Marianas, en el Pacífico occidental, a 12.155 Km de Roma y actualmente perteneciente a Estados Unidos, aunque fue parte de España desde el siglo XVI hasta 1898.

Recientemente, el periodista Nick Donnelly se había hecho eco de los rumores sobre la cancelación de compromisos del Cardenal Burke. Lo que no consta oficialmente es que se le haya destituido de su cargo de Patrón de la ex Soberana Orden de Malta, pese a que así lo afirma la información que ya recogen varios portales y que ha sido distribuida por la agencia Associated Press (la negrita es mía):

CIUDAD DEL VATICANO (AP) — El Vaticano envió a un cardenal romano, protagonista de choques reiterados con el papa Francisco, a la isla de Guam para investigar un caso de abuso sexual.

El diario Pacific Daily News informó que el cardenal Raymond Burke debe entrevistar a un ex monaguillo que dice haber sufrido abuso sexual a manos del arzobispo Anthony Apuron.

Apuron, de 71 años, debe responder a múltiples denuncias de abusos sexuales de monaguillos en los años de 1970. Ha rechazado las acusaciones y no ha sido acusado penalmente.

Burke, un conservador doctrinario estadounidense, presidió la corte suprema del Vaticano hasta 2014, cuando Francisco lo destituyó y lo nombró patrono de la orden religiosa Caballeros de Malta. Recientemente, Francisco destituyó a Burke de ese puesto a raíz de una crisis en la orden.

martes, 14 de febrero de 2017

Dos Arzobispos asisten a la solemne Santa Misa Tridentina "coram Episcopo" en San Fernando, Pampanga (Filipinas)

El pasado viernes 10 de febrero, fiesta de Santa Escolástica, con motivo del trigésimo tercer aniversario sacerdotal de Mons. Eugenio G. Reyes, director espiritual de la Sociedad de la Misa en Latín de San Fernando, se ofició la solemne Santa Misa Tridentina coram Episcopo en la catedral de San Fernando, en Pampanga (Filipinas), a la que pertenecen estas imágenes y a la que asistió gran cantidad de fieles, como puede verse en las fotografías, entre los que destacaron los miembros de la Sociedad de la Misa en Latín de San Fernando y de la Sociedad Ecclesia Dei - Una Voce Filipinas. Fue una Misa votiva de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, a la que asistió en el trono S. E. R. Mons. Florentino Galang Lavarias, Arzobispo Metropolitano de San Fernando, así como el Arzobispo emérito, S. E. R. Mons. Paciano B. Aniceto, que asistió en coro. Fotos: D. Maurice Joseph M. Almadrones. Dei praesidio fultus.

lunes, 13 de febrero de 2017

Un dominico en el fin del mundo: Santa Misa Tridentina en la Patagonia

Estas bellas imágenes fueron tomadas el pasado jueves 9 de febrero, fiesta de San Cirilo de Alejandría, Obispo, Confesor y Doctor de la Iglesia, durante la Santa Misa Tridentina oficiada por Fray Guido Casillo, O.P., en Puerto Parry, un apostadero naval de la Armada Argentina ubicado en la isla de los Estados, perteneciente al departamento Ushuaia, en la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur (Argentina). Fundado en 1978 para la protección de la isla de los Estados durante el Conflicto del Beagle entre Chile y Argentina, Puerto Parry está habitado por tan sólo cuatro militares a cargo del puesto de vigilancia y control de tránsito marítimo Comandante Luis Piedrabuena, que son relevados cada 45 días. Mi agradecimiento a Fray Guido Casillo por compartir estas hermosas fotografías, tomadas en ese marco incomparable.

sábado, 11 de febrero de 2017

Pequeño homenaje a un gran Papa: últimas imágenes de S. S. Benedicto XVI tomadas en las últimas semanas, cuando se cumplen cuatro años de su renuncia, en la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes

Hoy, en la fiesta de la Aparición de Nuestra Señora de Lourdes, se cumple el IV aniversario de la renuncia de S. S. Benedicto XVI. Fue el lunes 11 de febrero de 2013 cuando, en perfecto latín y por sorpresa, comunicó al Colegio Cardenalicio su decisión de renunciar al Pontificado, que se haría efectivo el día 28 de febrero, convirtiéndose así en el único Papa que ha renunciado desde el siglo XV. A pesar de ello, ha seguido conservando el tratamiento de "Su Santidad" en su calidad de "Papa emérito", así como el solideo y la sotana de color blanco -aunque sin esclavina-. A escasos dos meses de su nonagésimo cumpleaños, sirva este reportaje fotográfico, cuyas instantáneas han sido tomadas el pasado mes de enero, como pequeño homeneaje a un gran Papa, que Dios guarde muchos años.



Detalles de las imágenes, de arriba a abajo:

1 y 2.- Durante la visita efectuada el pasado viernes 6 de enero, solemnidad de la Epifanía del Señor, por un grupo del coro de la catedral de Augsburgo, dirigido por D. Reinhard Kammler.

3.- Junto a S. E. R. Robert S.R.E. Card. Sarah, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, durante la visita que éste realizó el pasado martes 10 de enero al convento "Mater Ecclesiae", donde reside el Papa emérito.

4.- Junto al Rvdo. Bernard Mournian, de la diócesis de Motherwell, diácono de la Universidad Pontificia Scots College, en los jardines vaticanos en la tarde del pasado viernes 27 de enero.

5, 6 y 7.- El mismo día, con Dña. Ylenia Fiorenza, Presidente del Centro Cultural Joseph Ratzinger Cultural de Campobasso.

8, 9 y 10.- Junto a D. Giorgio Groppo, Presidente del Csv italiano (Centro de servicio para el voluntariado), también el pasado 27 de enero.

jueves, 9 de febrero de 2017

El Cardenal Martínez Sistach contra el Evangelio y la Doctrina de la Iglesia al presentar su libro "Cómo aplicar Amoris laetitia". Citas del Magisterio que niegan la "inimputabilidad" de quienes viven en adulterio y el recurso a la primacía de la conciencia como última instancia para recibir los sacramentos

Ayer, miércoles 8 de febrero, el Cardenal Lluís Martínez Sistach, durante la presentación en Madrid de su libro "Cómo aplicar Amoris Laetitia", afirmó lo siguiente:

"El discernimiento en divorciados y vueltos a casar ha de considerar aspectos del anterior matrimonio y la nueva unión. Si en algún momento, el interesado, en conciencia y ante Dios, constata que se da alguna circunstancia que hace que a la situación objetiva de pecado no le corresponde imputabilidad subjetiva grave, se puede acceder a los sacramentos".

Veamos qué se opone a tal afirmación, comenzando por el Decálogo, los Santos Evangelios, la Doctrina y el Magisterio de la Iglesia:

1) El Sexto Mandamiento del Decálogo: "No cometerás adulterio" (Ex 20,14; Dt 5,17).

2) La prohibición expresa de Nuestro Señor Jesucristo, como recogen los Santos Evangelios:

El que repudia a su mujer y se casa con otra, o si la mujer repudia al marido y se casa con otro, comete adulterio; y el que se casa con el repudiado o la repudiada también comete adulterio (Mt 19,9 y 5,32; Mc 10,11; Lc 16,18).

3) El Catecismo de la Iglesia Católica:

2072 Los diez mandamientos, por expresar los deberes fundamentales del hombre hacia Dios y hacia su prójimo, revelan en su contenido primordial obligaciones graves. Son básicamente inmutables y su obligación vale siempre y en todas partes. Nadie podría dispensar de ellos. Los diez mandamientos están grabados por Dios en el corazón del ser humano.

2380 El adulterio. Esta palabra designa la infidelidad conyugal. Cuando un hombre y una mujer, de los cuales al menos uno está casado, establecen una relación sexual, aunque ocasional, cometen un adulterio. Cristo condena incluso el deseo del adulterio (cf Mt 5, 27-28). El sexto mandamiento y el Nuevo Testamento prohíben absolutamente el adulterio (cf Mt 5, 32; 19, 6; Mc 10, 11; 1 Co 6, 9-10). Los profetas denuncian su gravedad; ven en el adulterio la imagen del pecado de idolatría (cf Os 2, 7; Jr 5, 7; 13, 27).

2382 El Señor Jesús insiste en la intención original del Creador que quería un matrimonio indisoluble (cf Mt 5, 31-32; 19, 3-9; Mc 10, 9; Lc 16, 18; 1 Co 7, 10-11), y deroga la tolerancia que se había introducido en la ley antigua (cf Mt 19, 7-9). Entre bautizados, "el matrimonio rato y consumado no puede ser disuelto por ningún poder humano ni por ninguna causa fuera de la muerte" (CIC can. 1141).

A pesar de ello, el Cardenal Sistach, a quien no se le puede suponer desconocimiento del Catecismo de la Iglesia Católica, lo ignora a propósito. En una entrevista concedida a "El Punt Avui" (ver aquí), publicada el 22 de diciembre de 2014, decía:

"...i no hi ha la possibilitat, respectant la indissolubilitat, que hi hagi una nul·litat més ampla o que el papa tingués, per exemple, unes facultats, una dispensa, per dissoldre un matrimoni que era vàlid en determinades circumstàncies?"

"...¿Y no existe la posibilidad, respetando la indisolubilidad, que haya una nulidad más ancha o que el Papa tuviera, por ejemplo, unas facultades, una dispensa, para disolver un matrimonio que era válido en determinadas circunstancias?"

4) El Sacrosanto y Ecuménico Concilio de Trento (dogmático):

Canon VII. Si alguno dijere que la Iglesia yerra cuando ha enseñado y enseña, según la doctrina del Evangelio y de los Apóstoles, que no se puede disolver el vínculo del Matrimonio por el adulterio de uno de los dos consortes; y cuando enseña que ninguno de los dos, ni aun el inocente que no dio motivo al adulterio, puede contraer otro Matrimonio viviendo el otro consorte; y que cae en fornicación el que se casare con otra dejada la primera por adúltera, o la que, dejando al adúltero, se casare con otro; sea anatema” (Denz. 1805 y 1807).

Volviendo a la afirmación del Cardenal Sistach, y siendo de todos conocido que no se puede comulgar en pecado mortal, ¿se puede sostener que se pueda estar en gracia santificante incluso cuando objetivamente se comete un pecado mortal? En algunos casos, sí. Pongamos un ejemplo:

No abstenerse de comer carne el Miércoles de Ceniza es objetivamente un pecado mortal (contra el 4º mandamiento de la Santa Madre Iglesia). Pero no lo sería:

  1. Si la persona no se da cuenta (o bien de que ese día es Miércoles de Ceniza, o bien de que no se puede comer carne ese día).
  2. Si desconoce la prohibición (bien por falta de formación, o porque erróneamente crea que se ha derogado la obligación de absternerse de comer carne).
  3. Si no lo hace voluntariamente (porque alguien le obligue o por ser imposible consumir otro alimento, por ejemplo por una catástrofe o guerra).
Sin embargo, el recurso a la "ininputabilidad" no se aplica, como tampoco en otros pecados, en el caso del adulterio, aparte de por todo lo visto más arriba, porque nadie puede argumentar:
  1. Que no se daba cuenta de que estaba fornicando, o viviendo en concubinato/amancebamiento, o cometiendo adulterio con una persona que no era su legítimo cónyuge -al que sigue unido por el sacramento del matrimonio-.
  2. Que no sabía que la fornicación, el concubinato/amancebamiento y el adulterio son pecado.
  3. Que estaba obligado a hacerlo, sin que existiera ninguna posibilidad de no hacerlo y, por tanto, que no había voluntariedad.
Naturalmente, si no se diese alguno de estos tres puntos, no habría pecado mortal. Pero es obvio que no se puede argumentar tal cosa en el caso del adulterio, que es un acto intrínsecamente malo, prohibido por el Decálogo y expresamente por Nuestro Señor Jesucristo, que se realiza de forma consciente, voluntariamente y de forma prolongada en el tiempo -en el caso de las parejas "recasadas" por lo civil-.

A este respecto, esto es lo que dice la Doctrina y el Magisterio de la Iglesia:

1) El Catecismo de la Iglesia Católica:

1857 Para que un pecado sea mortal se requieren tres condiciones: Es pecado mortal lo que tiene como objeto una materia grave y que, además, es cometido con pleno conocimiento y deliberado consentimiento (RP 17).

1859 El pecado mortal requiere plena conciencia y entero consentimiento. Presupone el conocimiento del carácter pecaminoso del acto, de su oposición a la Ley de Dios. Implica también un consentimiento suficientemente deliberado para ser una elección personal. La ignorancia afectada y el endurecimiento del corazón (cf Mc 3, 5-6; Lc 16, 19-31) no disminuyen, sino aumentan, el carácter voluntario del pecado.

2) La Exhortación Apostólica Post-Sinodal "Reconciliatio et Paenitentia", de San Juan Pablo II:

Es pecado mortal lo que tiene como objeto una materia grave y que, además, es cometido con pleno conocimiento y deliberado consentimiento [...] algunos pecados, por razón de su materia, son intrínsecamente graves y mortales. Es decir, existen actos que, por sí y en sí mismos, independientemente de las circunstancias, son siempre gravemente ilícitos por razón de su objeto. Estos actos, si se realizan con el suficiente conocimiento y libertad, son siempre culpa grave (Cf. Conc. Ecum. Tridentino, Sesión VI De iustificatione cap. XV: Conciliorum Oecumenicorum Decreta, ed. cit. 677 (DS 1544))

3) El Sacrosanto y Ecuménico Concilio de Trento (dogmático):

Sesión VI. De iustificatione
Capítulo XV
Con cualquier pecado mortal se pierde la gracia, pero no la fe

Se ha de tener también por cierto, contra los astutos ingenios de algunos que seducen con dulces palabras y bendiciones los corazones inocentes, que la gracia que se ha recibido en la justificación, se pierde no solamente con la infidelidad, por la que perece aún la misma fe, sino también con cualquiera otro pecado mortal, aunque la fe se conserve: defendiendo en esto la doctrina de la divina ley, que excluye del reino de Dios, no sólo los infieles, sino también los fieles que caen en la fornicación, los adúlteros, afeminados, sodomitas, ladrones, avaros, vinosos, maldicientes, arrebatadores, y todos los demás que caen en pecados mortales; pues pueden abstenerse de ellos con el auxilio de la divina gracia, y quedan por ellos separados de la gracia de Cristo.


4) La Encíclica "Humanae vitae", del Beato Pablo PP. VI:

Aunque refiriéndose a las acciones voluntarias para impedir la transmisión de la vida, en el punto 10 niega que la conciencia tenga la última palabra para juzgar la licitud de una acción, sobre todo si se trata una acción intrínsecamente mala (lo cual es extensible a otros pecados) y niega que se pueda cometer un acto malo para conseguir un supuesto buen fin:

"...los esposos no quedan, por tanto, libres para proceder arbitrariamente, como si ellos pudiesen determinar de manera completamente autónoma los caminos lícitos a seguir [...] no es lícito, ni aun por razones gravísimas, hacer el mal para conseguir el bien, es decir, hacer objeto de un acto positivo de voluntad lo que es intrínsecamente desordenado y por lo mismo indigno de la persona humana, aunque con ello se quisiese salvaguardar o promover el bien individual, familiar o social".

5) Declaración del Concilio Vaticano II "Dignitatis humanae":

Los cristianos, al formar su conciencia, deben atender con diligencia a la doctrina cierta y sagrada de la Iglesia. Pues, por voluntad de Cristo, la Iglesia católica es maestra de la verdad y su misión es anunciar y enseñar auténticamente la Verdad, que es Cristo, y, al mismo tiempo, declarar y confirmar con su autoridad los principios de orden moral que fluyen de la misma naturaleza humana.

6) Carta a los obispos de todo el mundo sobre el acceso a la Comunión de los divorciados vueltos a casar, de la Congregación para la Doctrina de la Fe, firmada por el Prefecto (el Cardenal Joseph Ratzinger), por mandato de San Juan Pablo PP. II,  el 14 de septiembre de 1994:

"Si los divorciados se han vuelto a casar civilmente, se encuentran en una situación que contradice objetivamente a la ley de Dios y por consiguiente no pueden acceder a la Comunión eucarística mientras persista esa situación [...] El fiel que está conviviendo habitualmente «more uxorio» con una persona que no es la legítima esposa o el legítimo marido, no puede acceder a la Comunión eucarística. En el caso de que él lo juzgara posible, los pastores y los confesores, dada la gravedad de la materia y las exigencias del bien espiritual de la persona y del bien común de la Iglesia, tienen el grave deber de advertirle que dicho juicio de conciencia riñe abiertamente con la doctrina de la Iglesia. También tienen que recordar esta doctrina cuando enseñan a todos los fieles que les han sido encomendados [...] La errada convicción de poder acceder a la Comunión eucarística por parte de un divorciado vuelto a casar, presupone normalmente que se atribuya a la conciencia personal el poder de decidir en último término, basándose en la propia convicción, sobre la existencia o no del anterior matrimonio y sobre el valor de la nueva unión. Sin embargo, dicha atribución es inadmisible.

Por lo tanto, como sin arrepentimiento ni propósito de la enmienda una persona no puede acceder a los sacramentos, so pena de hacerlo de forma sacrílega, quienes sin haber contraído el sacramento del matrimonio conviven "more uxorio" deben abstenerse de acudir a los sacramentos de la Penitencia y la Eucaristía hasta que abandonen voluntaria y definitivamente la situación de pecado, bien sea separándose de la persona con la que conviven o, en caso de imposibilidad grave, guardando la castidad y viviendo como "hermano y hermana" (e incluso en este caso, evitando el escándalo).

Por último, todos los fieles deben recordar las palabras del Apóstol San Pablo, previniéndonos, que recogen los Santos Evangelios:

Me sorprende que hayáis abandonado tan pronto al que os llamó por la gracia de Cristo para seguir otro evangelio; aunque no es que haya otro, sino que hay algunos que os inquietan y quieren cambiar el Evangelio de Cristo. Pero aunque nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciásemos un evangelio diferente del que os hemos predicado, ¡sea anatema!

Como os lo acabamos de decir, ahora os lo repito: si alguno os anuncia un evangelio diferente del que habéis recibido, ¡sea anatema!
(Gal 1,6-9).

miércoles, 8 de febrero de 2017

Fotos de la solemne Santa Misa Tridentina Pontifical en el trono de la fiesta de la Candelaria oficiada por el Obispo de Madison, Wisconsin (EE.UU.)

Estas imágenes fueron tomadas el pasado jueves 2 de febrero, fiesta de la Purificación de Nuestra Señora (Candelaria), durante la solemne Santa Misa Tridentina Pontifical oficiada en el trono por S. E. Mons. Robert C. Morlino, obispo de Madison, en la capilla del Centro Obispo O'Connor, en la diócesis de Madison, Wisconsin (EE.UU.), a la que precedió la bendición de las velas y procesión de las candelas. Fotos: Sociedad de la Misa Tridentina de Madison (Facebook).