martes, 26 de septiembre de 2017

Respuesta de la Santa Sede a la "Corrección filial al Papa Francisco por la propagación de herejías"

La Santa Sede ha respondido, de forma completamente deshonesta -cuando no mintiendo descaradamente- a la Carta de Corrección filial al Papa Francisco por la propagación de herejías (CORRECTIO FILIALIS DE HAERESIBUS PROPAGATIS), firmada por decenas de clérigos, teólogos y académicos de numerosos países (ver aquí), a través de unas declaraciones efectuadas a la agencia de noticias ANSA ("ANSA Latina" en su versión en español, con sede en... ¡Buenos Aires!), que titula y subtitula dicha información, publicada ayer, 25 de septiembre, de la siguiente manera: "Computadoras cerradas a denuncia de herejía. Signatarios sin competencia teológica".

Dicho título hace referencia a la primera reacción que tuvo la Santa Sede tras hacerse público el mencionado documento: ante la imposibilidad de censurar dicha Carta en todo el mundo para que no la pudiera leer nadie, y mucho menos adherirse a ella firmándola -desde que la mayor parte de la población tiene acceso a Internet, es muy difícil ponerle puertas al campo-, lo que ha hecho es impedir que se pueda acceder a firmar dicha carta desde ningún ordenador de la Ciudad del Vaticano. En cuanto al subtítulo, es totalmente falso: los signatarios tienen competencia académica y teológica más que sobrada para escribir dicha carta, como veremos más adelante.

Como dato complementario, téngase en cuenta que desde el pasado 21 de septiembre todas las comunicaciones de la Santa Sede están en manos de la Compañía de Jesús (los jesuitas, vamos; la misma orden cuyo superior niega la historicidad, y por tanto la veracidad, de los Santos Evangelios porque "no había grabadoras" en época de Jesús), como confirmaron ellos mismos a través de Radio Vaticano (ver aquí). A buen entendedor, pocas palabras bastan.

Aquí transcribo algunas de las barbaridades afirmaciones -varias de ellas falsas-, tal como las publica la ya mencionada agencia de noticias, con mis comentarios en rojo:

"(ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO, 25 SET - La petición de tradicionalistas y lefrebvianos [sic] que acusa al papa Francisco de herejía puede leerse en las computadoras públicas del Vaticano pero si alguien desea adherir a la iniciativa deberá "firmarla" desde otro equipo que no tenga una dirección IP de la Santa Sede...".

Vamos, que reconoce la censura. Eso sí, trata de engañar -que es lo mismo que mentir-: ni los firmantes son tradicionalistas -si hay algunos, gracias-, ni mucho menos lefebvrianos -que sólo hay 2 entre los firmantes-.

"...el Vaticano, sin querer, llamó hoy la atención sobre una cuestión hasta ahora descuidada: ¿quiénes firmaron la petición que acusa al pontífice y a toda la asamblea de obispos católicos de herejía?".

Ni esta carta de corrección, ni ninguna otra similar (ha habido varias desde que comenzaron los Sínodos ordinario y extraorinario de la Familia), ha acusado jamás a "toda la asamblea de obispos" de nada, por la sencilla razón de que "toda la asamblea de obispos" rechazó en votación los puntos polémicos que se debatieron en el sínodo (ver aquí) y que después Francisco incluyó en "Amoris laetitia".

"Comprender quiénes firmaron significa evaluar los fundamentos y la sensatez de las acusaciones. Y tener algún elemento sobre el momento de la publicación".

La sensatez de lo expuesto deriva del propio contenido de la carta y no de quiénes la hayan redactado o subscrito. La verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero.

"El primer signatario es un psicólogo y periodista holandés, el segundo un jurista estadounidense jubilado, sigue un sacerdote diocesano y la lista prosigue en esta línea".

Eso es, simplemente, mentira. Aquí pueden leer, por orden alfabético, el nombre y título/puesto de casi medio centenar de firmantes -y siguen aumentando-, que son rectores de seminarios, rectores de universidades, académicos, catedráticos, profesores e investigadores universitarios, casi todos de Facultades de Teología, Filosofía e Historia de la Iglesia -hay también de otras materias-, muchos de ellos de Universidades Pontificias (incluyendo el 'Seraficum'). Y la lista sigue creciendo, pues ya van ochenta (80) firmas -he excluido a los que son "simples curas o párrocos", que además son minoría-:
  1. Prof. Jean Barbey, Historiador y Jurista, Catedrático emérito de la Universidad de Maine (EE.UU.)
  2. Philip M. Beattie, Profesor adjunto de la University of Malta (Malta).
  3. Dr. Philip Blosser, Catedrático de Filosofía del Seminario Mayor del Sagrado Corazón de la Archidiócesis de Detroit (EE.UU.).
  4. Prof. Mario Caponnetto, Catedrático Universitario, Mar de la Plata (Argentina)
  5. Salvatore J. Ciresi, Director del Grupo Bíblico San Jerónimo y Profesor de la Escuela de Graduados Notre Dame de la Universidad Christendom.
  6. Prof. Matteo D’Amico, Catedrático de Historia y Filosofía, Instituto de Enseñanza Secundaria de Ancona.
  7. Dra. Chiara Dolce, Doctora Investigadora en Filosofía Moral de la Universidad de Cagliari.
  8. Petr Dvorak, Jefe del Departmento de Estudios del Pensamiento Antiguo y Medieval del Instituto de Filosofía de la Academia Checa de Ciencias, Praga; y Catedrático de Filosofía de la Facultad de Teología de los Santos Cirilo y Metodio de la Universidad Palacky, en Olomouc (República Checa).
  9. Christopher Ferrara, Fundador Presidente de la Asociación Americana de Juristas Católicos.
  10. Prof. Michele Gaslini, Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Udine.
  11. Prof. Corrado Gnerre, Catedrático del Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Benevento, de la Pontificia Universidad de Teología del Sur de Italia.
  12. Dr. Ettore Gotti Tedeschi, ex Presidente del Instituto para las Obras de Religión (IOR) y Catedrático de Ética de la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán.
  13. Dr. Maria Guarini, Licenciada en Sagrada Teología por la Pontificia Facultad de Teología de San Buenaventura (Seraphicum) de Roma; Editora del sitio "Chiesa e postconcilio".
  14. Prof. Robert Hickson, Catedrático emérito de Literatura y de Estudios Estratégico-Culturales.
  15. P. John Hunwicke, ex Investigador Principal, Pusey House, Oxford.
  16. Prof. Isebaert Lambert, Profesor Titular de la Universidad Católica de Lovaina.
  17. P. Serafino M. Lanzetta, Profesor de Teología Dogmática de la Facultad de Teología de Lugano, Suiza.
  18. Prof. Massimo de Leonardis, Catedrático y Director del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán.
  19. Mons. Prof. Antonio Livi, Académico de la Santa Sede; Dean emérito de la Pontificia Universidad Lateranense y Vicerrector de la iglesia de Sant'Andrea del Vignola, Roma.
  20. Dr. Carlo Manetti, Catedrático en varias Universidades privadas de Italia.
  21. Prof. Pietro De Marco, Catedrático emérito de la Universidad de Florencia.
  22. Prof. Roberto de Mattei, Catedrático emérito de History de la Cristiandad en la Universidad Europea de Roma y ex Vicepresidente del Consejo Nacional de Investigación (CNR).
  23. P. Cor Mennen, Profesor de Derecho Canónico del Seminario Mayor de la diócesis de ‘s-Hertogenbosch (Países Bajos). Canónigo catedralicio de la misma diócesis.
  24. Prof. Stéphane Mercier, Profesor de Filosofía de la Universidad Católica de Lovaina.
  25. Martin Mosebach, Escritor y Ensayista.
  26. Prof. Lukas Novak, Profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Charles de Praga.
  27. Prof. Paolo Pasqualucci, Catedrático emérito de Filosofía de la Universidad de Perugia.
  28. Prof. Claudio Pierantoni, Catedrático de Filosofía Medieval de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Chile y ex Catedrático de Historia de la Iglesia y Patrolofía en la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
  29. Prof. Enrico Maria Radaelli, Filósofo y editor de la obra de Romano Amerio.
  30. Dr. John Rao, Profesor adjunto de Historia en la Universidad de San Juan de Nueva York.
  31. Dr. Carlo Regazzoni, Licenciado en Filosofía de la Universidad de Friburgo.
  32. Dr. Giuseppe Reguzzoni, Investigador Externo en la Universidad Católica de Milán y ex asistente editorial de Communio, International Catholic Review (edición italiana).
  33. Prof. Arkadiusz Robaczewski, Catedrático emérito de la Universidad Católica de Lublin.
  34. P. Settimio M. Sancioni, Licenciado en Ciencias Bíblicas.
  35. Prof. Andrea Sandri, Investigador asociado de la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán.
  36. Dr. Joseph Shaw, Tutor de Filosofía Moral en el St Benet's Hall, Universidad de Oxford.
  37. P. Paolo M. Siano, Doctor en Historia Eclesiástica.
  38. Dra. Cristina Siccardi, Historiadora de la Iglesia.
  39. Dra. Anna Silvas, Investigadora adjunta de la Universidad de Nueva Inglaterra, Nueva Gales del Sur, Australia.
  40. Prof. Dr Thomas Stark, Profesor de Filosofía y Teología de la Hochschule Benedikt XVI, Heiligenkreuz.
  41. Prof. Giovanni Turco, Profesor adjunto de Filosofía del Derecho Civil de la Universidad de Udine, Miembro Corresponsal de la Pontificia Academia de Santo Tomás de Aquino.
  42. Prof. Arnaldo Vidigal Xavier da Silveira, Catedrático emérito de la Pontificia Universidad de São Paulo, Brazil.
  43. Mons. José Luiz Villac, Ex Rector del Seminario de Jacarezinho.
  44. S. E. Mons. Rene Henry Gracida, Obispo emérito de la diócesis de Corpus Christi.
  45. Dr. Riccardo Calzavara, Catedrático.
  46. Dr. Riccardo Cavalli, Catedrático.
  47. P. Andrew Pinsent, Director del Centro Ian Ramsey de Ciencia y Religión de Oxford.
  48. Prof. Leonardo Schwinden, Catedrático de Filosofía de la Universidad Federal de Santa Catarina, Portugal.
"Se suman otros curas diocesanos de diversos países".

Y no sólo curas: además de Mons. Fellay, también firma otro obispo: el emérito de la diócesis de Corpus Christi.

"El grupo inicial de firmantes no tiene ninguna competencia ni título para dirigir al sumo pontífice y a los obispos reunidos en sínodo acusaciones tan graves como la de herejía".

Otra mentira. El grupo de firmantes incluye a casi todos los anteriormente citados, que tienen más competencia académica, y no digamos honestidad moral, que los coriferos portavoces papales (que además de realizar sólo ataques ad hominem, por lo visto desconocen el Código de Derecho Canónico -o fingen no conocerlo-, que en su canon 212:2-3 reconoce tal derecho -y deber- a cualquier fiel, aunque fuere un iletrado). En cuanto a la segunda afirmación, ya se ha demostrado su falsedad (ver más arriba): la asamblea de los obispos reunidos en sínodo rechazaron con su voto los puntos que posteriormente Francisco, por propia voluntad, quiso meter en "Amoris laetitia" (muchos de ellos escritos por su íntimo amigo "Tucho" Fernández años antes de los sínodos de 2014 y 2015, y éste sí que no tiene ni competencia ni título alguno para imponer a toda la Iglesia sus heterodoxas ideas).

"Tal vez ni siquiera un consejo estaría legitimado para acusar a Bergoglio y al sínodo de obispos de lo que la petición llama 'propagación de algunas herejías desarrolladas a través de la exhortación apostólica 'Amoris laetitia' y mediante otras palabras, actos y omisiones de Su Santidad'".

Tercera vez que se repite la mentira de que las partes heterodoxas recogidas en "Amoris laetitia" se deben a la aprobación de las mismas por parte del sínodo de los obispos, que en realidad las rechazó por votación. Las partes escritas hace años por "Tucho" Fernández que son fruto de la polémica, sólo fueron incluidas en "Amoris laetitia" (como la posibilidad de administrar sacrílegamente los Sacramentos a los adúlteros, que aparece de forma sibilina como nota al pie), por expresa voluntad de Francisco.

"...diversos puntos de la exhortación apostólica "Amoris laetitia", que Francisco escribió después de la celebración de los dos sínodos dedicados a la familia".

Está demostrado desde hace bastante tiempo que muchas de las partes no las escribió Francisco -aunque esté de acuerdo con ellas-, sino "Tucho" Fernández, años antes de ambos sínodos -sus palabras se han copiado casi literalmente-.

"La petición asume como elementos heréticos incluso las intervenciones de los obispos o conferencias episcopales en favor de esta línea e indica como culpables de tal deriva también a un par de cardenales, entre ellos Christoph Schoenborn y Kevin Farrell, por otra parte, criticando el nombramiento de este último como prefecto del nuevo Dicasterio para los Laicos y la Familia".

Por una vez dice la verdad: ciertos obispos y resoluciones de algunas -poquísimas, gracias a Dios- Conferencias Episcopales, como la simoníaca Conferencia Episcopal Alemana o la de Malta, han incurrido en herejía y hasta en los anatemas (excomunión), proclamados solemnemente por el Sacrosanto y Ecuménico Concilio de Trento (dogmático).

"Por su parte, Bergoglio no respondió a sus acusadores de herejía y sigue adelante, con serenidad, su camino confirmando su línea orientada a la misericordia con diversas medidas, entre ellas, la reciente refundación del Instituto Giovanni Paolo II para los estudios sobre el matrimonio y la familia, anunciada la semana pasada".

Esto también es verdad: Francisco sigue con su agenda, y después de él... el diluvio, como suele decirse. Aquí se aclara, para quien tuviera dudas, por qué se eliminó el Instituto Juan Pablo II de Estudios sobre el Matrimonio y la Familia y se ha creado uno nuevo con un nombre similar, pero con intenciones completamente contrarias al anterior: para adaptarlo a "Amoris laetitia". Lo pueden decir más alto, pero no más claro.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Publicada hoy la Carta de CORRECCIÓN FILIAL AL PAPA FRANCISCO POR LA PROPAGACIÓN DE HEREJÍAS (CORRECTIO FILIALIS DE HAERESIBUS PROPAGATIS) firmada por decenas de Clérigos, Teólogos y Académicos de 20 países

No hay precedentes de algo similar en toda la Historia de la Iglesia. Una carta de veinticinco páginas (28 la versión en español), firmada por 40 clérigos católicos y académicos laicos, firmada el pasado 16 de julio de 2017, fiesta de la Virgen del Carmen, ha sido enviada al Papa Francisco el pasado 11 de agosto. Como no se ha recibido respuesta de parte del Santo Padre, el documento se hace público hoy, 24 de septiembre de 2017, fiesta de la Virgen de la Merced y de la Virgen de Walsingham. La carta, que sigue abierta para nuevos firmantes, lleva ahora los nombres de 62 clérigos y académicos de 20 países, también representando a otros que carecen de la necesaria libertad de expresión. Tiene un título latino: ‘Correctio filialis de haeresibus propagatis’ (literalmente, ‘Una corrección filial con respecto a la propagación de herejías’). Afirma que el Papa, a través de su exhortación apostólica Amoris laetitia, como también por otras palabras, actos y omisiones que se le relacionan, ha sostenido siete posturas heréticas en referencia al matrimonio, la vida moral y la recepción de los sacramentos, y ha provocado que estas opiniones heréticas se propaguen en la Iglesia Católica. Estas siete herejías son expresadas por los firmantes en latín, la lengua oficial de la Iglesia.

Esta carta de corrección tiene tres partes principales. En la primera parte, los firmantes explican por qué, como creyentes católicos y practicantes, tienen el derecho y el deber de emitir dicha corrección al Sumo Pontífice. La ley de la Iglesia requiere que las personas competentes rompan el silencio cuando los pastores de la Iglesia están desviando al rebaño. Esto no implica conflicto alguno con el dogma católico de la infalibilidad papal, teniendo en consideración que la Iglesia enseña que el papa debe cumplir criterios estrictos antes de que sus declaraciones puedan ser consideradas infalibles. El Papa Francisco no ha cumplido con estos criterios. No ha declarado que estas posturas heréticas sean enseñanzas definitivas de la Iglesia, ni aseverado que los católicos deben creer en ellas con el asentimiento propio de la fe. La Iglesia enseña que ningún Papa puede declarar que Dios le ha revelado alguna nueva verdad, que debería ser creída obligatoriamente por los católicos.

La segunda parte de la carta es la fundamental, puesto que contiene la “Corrección” propiamente tal. Enumera los pasajes de Amoris laetitia en los que se insinúan o alientan posturas heréticas, y luego enumera las palabras, actos y omisiones del Papa Francisco que evidencian, más allá de cualquier duda razonable, que él desea que los católicos interpreten estos pasajes de una manera que es, de hecho, herética. En particular, el Papa, de manera directa o indirecta, ha apoyado la creencia de que la obediencia a la Ley de Dios puede ser imposible o indeseable, y que las Iglesia debiera, a veces, aceptar el adulterio como un comportamiento compatible con la vida de un católico practicante.

La última parte, llamada “Dilucidación”, discute dos causas de esta singular crisis. Una de ellas es el ‘Modernismo’. Teológicamente hablando, el Modernismo es la creencia de que Dios no le ha entregado verdades definitivas a la Iglesia, que ésta debiera continuar enseñando, exactamente en el mismo sentido, hasta el final de los tiempos. Los modernistas sostienen que Dios comunica a la humanidad sólo experiencias sobre las cuales los seres humanos pueden reflexionar, de tal manera que realicen diferentes aserciones sobre Dios, la vida y la religión; pero estas declaraciones son sólo provisionales, nunca dogmas inamovibles. El Modernismo fue condenado por el Papa San Pío X al comienzo del siglo XX, pero renació a mediados de la centuria. La gran y continua confusión que el Modernismo ha causado en la Iglesia Católica, obliga a los firmantes a describir el verdadero significado de “fe”, “herejía”, “revelación” y “magisterio”.

Una segunda causa de la crisis es la aparente influencia de las ideas de Martín Lutero en el Papa Francisco. La carta muestra como Lutero, fundador del Protestantismo, tenía ideas sobre el matrimonio, el divorcio, el perdón y la ley divina que se corresponden con aquellas que el Papa ha promovido mediante sus palabras, actos y omisiones. También destaca el elogio explícito y sin precedentes que el Papa Francisco ha dedicado al heresiarca alemán.

Los firmantes no osan juzgar el grado de conciencia con el cual el Papa Francisco ha propagado las siete herejías que enumeran; pero insisten, respetuosamente, en que condene estas herejías, las cuales ha sostenido de manera directa o indirecta.

Los firmantes profesan su lealtad a la Santa Iglesia Católica, garantizan al Papa sus oraciones y solicitan su bendición apostólica.

Puede leerse la carta completa en español en el siguiente enlace: Correctio filialis.

La lista de personas que ya se han adherido y firmado la carta puede verse en el siguiente enlace: Signatarios.

martes, 19 de septiembre de 2017

Francisco suprime por decreto el Pontificio Instituto Juan Pablo II para Estudios sobre Matrimonio y Familia mediante el nuevo motu proprio "Summa Familiae Cura" para adaptarlo a "Amoris laetitia"

Francisco ha suprimido por decreto el Pontificio Instituto Juan Pablo II para Estudios sobre Matrimonio y Familia, fundado en 1981. Lo ha hecho a través de un nuevo motu proprio: "Summa Familiae Cura", que establece, en sustitución del anterior, la creación del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y de la Familia, con la finalidad de adaptarlo a lo establecido en el motu proprio "Amoris laetitia". Curiosamente, este nuevo motu proprio habla de "sinodalidad", pero el documento en sí mismo es todo lo contrario a la misma, pues es éso: un decreto, decidido única y exclusivamente por Francisco, sin consultar a nadie. Además, en él se habla de los sínodos de la familia, pero no se dice nada sobre el hecho de que los puntos heterodoxos reflejados en "Amoris laetitia" -como el caso de la Comunión a los adúlteros- fueron rechazados por los Padres sinodales en las votaciones (ver aquí).

lunes, 18 de septiembre de 2017

Asistencia masiva a la solemne Santa Misa en el Rito Dominico antiguo oficiada en Roma como colofón de la VI Peregrinación Internacional "Populus Summorum Pontificum" (reportaje fotográfico)

Finalmente, ayer, 17 de septiembre, XV Domingo después de Pentecostés -y fiesta de la Impresión de las Sagradas Llagas de San Francisco-, como conclusión de la VI Peregrinación Internacional "Populus Summorum Pontificum", el P. Dominique-Marie de Saint-Laumer, Prior General de la Fraternidad de San Vincente Ferrer, ofició a las 11:00 horas la solemne Santa Misa en el Rito Dominico antiguo, en la Parroquia Personal de la Santísima Trinidad de los Peregrinos de Roma, a cargo de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro, abarrotada de fieles, como se puede observar en las fotografías. Entre otros, asistió en coro el Rvdmo. Dom Jean Pateau, O.S.B., Abad de Notre-Dame de Fontgombault -primero por la derecha en la cuarta fotografía-. Fotos: MiL.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Reportaje y fotos de la VI Peregrinación "Populus Summorum Pontificum" a Roma: Vísperas oficiadas por Mons. Georg Gänswein, procesión y Santa Misa Tridentina Pontifical oficiada por Mons. Guido Pozzo en la basílica de San Pedro del Vaticano

Estas fotografías fueron tomadas el pasado jueves 14 de septiembre, fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz y X Aniversario de la entrada en vigor del motu proprio "Summorum Pontificum", de S. S. Benedicto XVI, durante las solemnes Vísperas Pontificales oficiadas por S. E. R. el Arzobispo Georg Gänswein, Prefecto de la Casa Pontificia y secretario personal de S. S. Benedicto XVI, en la basílica de San Marcos al Campidoglio de Roma (Italia).

Anteayer, viernes 15 de septiembre, tuvo lugar la solemne Santa Misa Tridentina oficiada por Mons. Gilles Wach, ICRSS, Superior del Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote, en la basílica de Santa Maria sopra Minerva de Roma, de la que ya di cuenta ayer (ver aquí),

Ayer, sábado 16 de septiembre tuvo lugar la solemne Santa Misa Tridentina Pontifical oficiada por S. E. R. el Arzobispo Mons. Guido Pozzo, Secretario de la Pontificia Comisión "Ecclesia Dei", en el altar de la cátedra de la Basílica de San Pedro del Vaticano, precedida por la procesión que tuvo lugar al final de la Adoración Eucarística en la Chiesa Nuova (Iglesia Nueva), en la que fue ceremoniero don Giorgio Lenzi y en la que participaron muchas cofradías y órdenes de caballería, así como muchas asociaciones (Juventutem, en particular), hermandades, órdenes militares, órdenes religiosas, tanto "ordinarias" -dominicos, carmelitas, cistercienses, Olivetanos-, como "extraordinarias" -franciscanos de la Inmaculada, benedictinos de la Inmaculada, el Instituto Buen Pastor, el Instituto de Cristo Rey-, así como muchos sacerdotes seculares y, lo más notable, muchos fieles jóvenes y familias de todo el orbe católico.

A la ceremonia, celebrada sobre la tumba del Apóstol San Pedro, asistieron SS. EE. RR. los Cardenales Burke y Brandmüller, SS. EE. los obispos Laize, Cruces y Viganò, Mons. Agostini, el Rvdo. Padre Abad Dom Jean Pateau, O.S.B., de Notre-Dame de Fontgombault, el P. Vincenzo Nuara, O.P., y el P. Vladimiro Carole, O.P.

Para la ocasión fue cantada la Missa Summorum Pontificum, compuesta específicamente para el X Aniversario del motu proprio (y dirigida) por el Maestro Aurelio Porfiri. Ha sido la primera vez en los últimos 60 años que una Misa en el Rito Romano antiguo ha sido musicada -el Propio y el Ordinario- en la época contemporánea. Fotos: MiL.

sábado, 16 de septiembre de 2017

El Cardenal Burke y el Abad de Le Barroux asisten a la solemne Santa Misa Tridentina oficiada por el Superior del ICRSS por el X Aniversario del motu proprio "Summorum Pontificum" en Roma (Italia)

Estas fotografías fueron tomadas ayer, viernes 15 de septiembre, fiesta de los Siete Dolores de la Santísima Virgen María, durante la solemne Santa Misa Tridentina oficiada a las 19:00 horas por Mons. Gilles Wach, ICRSS, Superior del Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote, en la basílica de Santa Maria sopra Minerva de Roma (Italia), con motivo de las celebraciones de la peregrinación tradicional anual Summorum Pontificum 2017 que se están desarrollando en la Ciudad Eterna, coincidiendo este año con el X Aniversario de la promulgación del motu proprio "Summorum Pontificum", de S. S. Benedicto XVI, que entró en vigor el 14 de septiembre de 2007, fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz. A la ceremonia asistió gran cantidad de fieles y contó con la presencia en coro de S. E. R. Raymond Leo S.R.E. Card. Burke, ex Prefecto del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica y actual Patrón (sin funciones) de la ex Soberana Orden de Malta, así como la del Padre Abad Dom Louis-Marie Geyer d'Orth, O.S.B., de Le Barroux. Fotos: MiL.